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San
Dimitrio (en la vida Daniel Tuptálo), era de Kiev cerca de la ciudad
de Macarov. Hijo de cosacos, nació en 1651. Estudió en la
academia de Kiev. Pero por las alarmas de la guerra debió dejar
la academia para proseguir sus estudios individualmente. Habiendo tomado
el estado monástico en uno de los monasterios fue prontamente seleccionado
por el arzobispo Lázaro Baranovich quien le encomendó predicar
en su catedral principal. En los dos años siguientes San Dimitrio
predicaba asiduamente y así se hizo famoso por su verborragia tanto
en Lituania y Pequeña Rusia o Ucrania, lo que hacía que
se lo disputaran para la prédica en cada país.
A los 33 años de edad San Dimitrio se abocó a su imperecedero
trabajo de 12 tomos - Martirologio, en los cuales expuso las vidas de
los santos correspondientes a cada día del año. Durante
20 años (1684-1704) con mucho ahinco recogió datos, los
estudió y elaboró la vida de santos, quienes desde entonces
se convirtieron en importantes lecturas para la gente Rusa. Terminó
su inconmensurable trabajo siendo ya catedrático Metropolita de
Rostov (1702).
Siendo Metropolita, el eminente santo salió a la lucha contra la
escisión y escribió un detallado estudio acerca de las principales
escisiones sectoriales bajo el título:" Investigación
de la religión de Briansk." Siete años de su trabajo
como arzobispo de Rostov nos ofrecen un trabajo continuo para la consolidación
de la fe. Recorría su diócesis de lado a lado enseñando
y evangelizando. Afligido por la insuficiente instrucción de sus
súbditos y sacerdotes, organizó bajo su peculio en Rostov
un centro de enseñanza y fue un padre muy cercano a sus alumnos.
Se reunían a menudo en derredor de él y entonaban cánticos
religiosos compuestos por él. Muchos de ellos ("Jesús
mi encantador," "Clamo por Dios en mis penas" y otros)
los cantaba el pueblo antes de la revolución Rusa.
La vida particular del santo Dimitrio estaba llena de sacrificios, de
ayuno, oración y caridad. Su alimento era el más sencillo
y siempre en cantidad limitada. Recibía a todos, era muy cariñoso
e indulgente. El 28 de octubre de 1709 el gran devoto de la sabiduría
y devoción, dejó esta vida durante la oración en
su celda, lo encontraron de rodillas caído delante del ícono
del Salvador. A los 43 años en 1752 fueron encontrados sus restos
imperecederos, y el beato Dimitrio fue consagrado Santo.
Además del Martirologio y la Investigación de la religión
de Briansk, el beato Dimitrio tiene escritos y enseñanzas, Compendio
de Catequisis, Crónica de la celda, Crónica de zares y patriarcas,
Catálogo de los metropolitas Rusos y otras obras. Las obras del
beato Dimitrio están empapadas de una profunda fe, calidez y se
comprenden fácilmente, ya que el idioma ruso usado en esos trabajos
es de mucha sencillez y elegancia. Es totalmente un escritor humano.
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