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Cirilo y Metodio
El principio de la vida de la Iglesia
en el mundo eslavo está ligado a la obra de dos monjes iluminadores
del siglo IX: los santos Cirilo y Metodio. Los hermanos Constantino (el
nombre de Cirilo lo adoptó Constantino sólo después
de la iniciación en la vida monastica, no mucho antes de su muerte)
y Metodio (en el mundo le llamaron originariamente Miguel) eran descendientes
de una conocida familia griega de Tesalónica. |
El
bautismo de Rusia
Las tierras y los pueblos unidos
por el nombre de "Rus" habían conocido el cristianismo mucho antes
del año 988, cuando el cristianismo fue aceptado por el príncipe
de Kiev, Vladimir Sviatoslavic (980-1015). Hay un testimonio (una medio
leyenda encontrada en los anales) de que uno de los príncipes rusos
ya se bautizó con su pueblo en el siglo IX. |
Los
ortodoxos y la unión
El asalto de mongoles y tártaros
tuvo una fuerte influencia sobre la vida eclesiástica de la Rus.
Muchas ciudades quedaron convertidas en ruinas; las iglesias y los monasterios
fueron saqueados y profanados. |
"Moscú: la tercera Roma" (siglo XV)
A
principios del siglo XV, el gran príncipe moscovita Basilio Dmitrievic
se dirigió al patriarca de Constantinopla con una pregunta: "hace
falta recordar el nombre del emperador de Bizancio durante las celebraciones
de las iglesias rusas ahora que Moscú tiene su propio gobernador?
La respuesta del patriarca Antoni guarda las tradiciones de la época
de grandiosidad del imperio: sólo puede haber un césar,
"césar y monarca absoluto del Imperio Romano (occidental y oriental
juntos), es decir, de todos los cristianos". |
Las reformas del patriarca Nikon
La
vuelta, en el siglo XVII , al estado ruso de la ruina de los Tiempos turbios
trajo de nuevo a primer plano la ideología teocrática bizantina
sobre el estado. El zarismo de Moscú se convertió en el
principal protector de los otrora grandes, pero ahora seriamente decadentes,
patriarcados ortodoxos orientales de Constantinopla, Alejandría,
Antioquía y Jerusalén. |
Los
viejos creyentes
Las decisiones del Concilio de
1666 encontraron una fuerte contestación por parte del clero y
de los laicos. Los creyentes no lograban entender la lógica de
la acusación que se hacía al viejo ritual y a los viejos
libros. Parecía que durante siete siglos después del bautismo
de la Rus en la Iglesia rusa florecían las herejías, seguidas
por los santos reconocidos en todas partes. |
El
Período Sinodal
La época de Pedro I también
fue crucial para la Iglesia Ortodoxa Rusa. El giro dramático de
la vida de la Iglesia, estrechamente ligado a la vida del estado, estaba
condicionado por un marcado cambio de la ideología estatal. Como
los historiadores de la Iglesia recuerdan, en Bizanzio y en Moscú
la Iglesia y el estado "hablaban" la misma lengua. |
La
iglesia rusa en el siglo XX
Entre las muchas opiniones sobre
la suerte de Rusia al principio del siglo XX, también se menciona
que esta suerte pudo tomar otros rumbos si el poder estatal hubiera permitido
convocar, en el tiempo oportuno, el concilio local de la Iglesia ortodoxa
rusa. Pero tal concilio se inauguró precisamente en agosto de 1917
y tuvo lugar hasta septiembre de 1918. El concilio tomó decisiones
sobre las cuestiones más candentes de la vida eclesiástica. |