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El icono es una imagen
Los iconos no pueden compararse
con otras obras de arte en el sentido habitual de esta palabra. Los iconos
no son cuadros. Los cuadros, con sus rasgos y colorido, hablan de los
hombres y de los acontecimientos de la realidad concreta. A partir del
Renacimiento, la vida y la naturaleza se expresan en cuadros con imágenes
en tres dimensiones... |
La
perspectiva invertida
La comprensión de los iconos
puede resultar difícil visto el especial modo de representar el
espacio, las personas y los objetos que en este espacio se encuentran.
Miramos los cuadros con ojos de europeo, y las cosas representadas en
ellos nos parecen iguales a lo que vemos a nuestro alrededor. |
El
tiempo sobre los iconos
Para comprender los iconos es necesario
saber cómo percibía y comprendía el tiempo la gente
en el Medievo. Las diferencias de comprensión del tiempo en la
Europa Occidental y en Bizancio se formaron en la época del Renacimiento,
cuando Europa, a diferencia de Bizancio, inició el camino hacia
una nueva concepción del mundo. |
La
luz en los iconos
Al hablar de los iconos, es necesario
hacerlo de una gracia que lleva a la luz de Cristo. En la
iconografía ha encontrado su expresión una ciencia ortodoxa,
el hesicasmo: Dios es desconocido en su esencia. Pero este Dios se manifiesta
con su gracia a través de una energía divina que Él
infunde en el mundo. Dios emana luz en el mundo. |
Cómo
se pintaban los iconos
La iconografía en la antigua
Rus era una cosa sagrada. Por una parte, seguir el canon empobrecía
el proceso creativo, en cuanto que la iconografía de una imagen
ya estaba creada. Por otra, sin embargo, este hecho obligaba al pintor
a poner todo su arte en enfocar la esencia de un paradigma ya pintado.
Las tradiciones no tenían que ver sólo con la iconografía...
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El descubrimiento de los iconos en el siglo XX
La vida de un icono no superaba
los 100 años. Pasado este tiempo, la imagen se volvía oscura,
ya que el aceite de linaza cambiaba de color y, además, el icono
se tiznaba con el humo de las velas. En ese momento, procedían
a renovarlo (sobre el diseño que apenas se veía ponían
uno nuevo). En el siglo XX, cuando el proceso de restauración ha
alcanzado una cierta perfección, por debajo de la antigua laca
han comenzado a aparecer, por sorpresa, colores tersos y vivos. |
El
iconostasio
El iconostasio es una pared más
o menos sin interrupciones que va desde la parte septentrional a la meridional
del templo y en la cual, en un orden delimitado, se colocan los iconos.
Esta pared separa el santuario de la parte central del templo ortodoxo.
En el iconostasio hay tres puertas. La puerta central, con dos hojas,
recibe el nombre de puerta santa... |
Iconos
del Salvador
Los iconos de Cristo ocupan el
lugar principal tanto en el templo ortodoxo como en la casa de todo creyente.
La imagen canónica de Dios bajo la forma humana fue confirmada
en el siglo IX: ...de aspecto bello... con las cejas próximas,
los ojos bellísimos, la nariz larga, los cabellos claros, inclinado....
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Iconos
de la Madre de Dios
Con excepción del Salvador,
no hay en la iconografía cristiana otro objeto representado con
tanta frecuencia y con tanto amor como la faz de la Santa Virgen.
En todas las épocas, los pintores han buscado dar al rostro de
la Virgen toda la belleza, la ternura, la dignidad y la grandeza que podían
imaginar. |
La
Santísima Trinidad
Por todos es conocido el icono
de la Santísima Trinidad de Andrei Rubliev, una de las más
grandes y misteriosas expresiones de la pintura mundial. Tal como lo conocemos
hoy fue como se presentó ante los ojos de los restauradores, en
1919, esta grandísima obra del arte universal. |
Iconografía - cuadernillo teorico
En los Iconos están condensados los grandes
temas de la fe y los Misterios de Cristo. Como dice San Pablo: todos estamos
llamados a alcanzar en toda su riqueza la plena inteligencia y perfecto
conocimiento del Misterio de Dios, en el cual están ocultos todos
los tesoros de la sabiduría y de la ciencia (Col. 2, 2-3). |